¿Y si el viento rompe nuestras alas y nuestros sueños?
¿Y si los sueños rompen nuestro silencio y nuestra angustia?
Porque en el caminar radiante de luna, yacen tres cementerios de incertidumbre, de espera, de batallas.
Tras la perfección, tras tu cara, tras tu mirada, dos bichos raros a la espera de que uno golpee primero por encima del otro.
El amor en juego, esperando un 7 en un dado de 6 números, lanza una suave mano, quebrando la velocidad de la lentitud, la herramienta del destino que fijará los caminos de dos seres, que no son más grandes que un agujero negro de 234234 dimensiones.
Y...