Pero pensé en volar, entonces recordé que alas no tenía.
Enjaulado en una habitación sin paredes, con vistas al mar bajo la lluvia de una quinta estación, esperando el tren a las 3 de la mañana rumbo a donde sea que estuvieses.
Sueños y más sueños envueltos en una canción de melodías dream-pop, de melodías cambiantes que suenan tan fuerte como el silencio, besos y más besos, que no suenan porque no son.
Y estábamos ahí, esperando a que la vida resolviese un problema con tan sólo cambiar del rojo amanecer al azul anochecer, que fuese cerrar y abrir los ojos y tener ... y tenernos el uno al otro.
Winter is coming.