Nací lejos de aquí. Vivo lejos de allí.
6 años de vida en constante cambio que a nivel personal me han cambiado y me siguen cambiando.
No puedes tener la misma mentalidad ni las mismas conductas con las que te criaste viviendo en otro sitio diferente a él.
Existe algo que se llama adaptación. Esa cosa que elige al más fuerte y al más débil en un espacio.
Pasa lo mismo aquí. O te adaptas, o mueres sin intentarlo. Necesitas cambiar las pautas con las que te criaron y con las que conviviste la gran parte de tu inocente infancia o puedes vivir en tu burbuja y pensar que todas las personas se adaptarán a ti. Bonito ego.
A mi me pasa que a contraposición de muchas personas con este mismo tipo de problema, (Por que sí, es un problema cambiar de mentalidad tan de repente y siendo tan joven) he adaptado 2 mentalidades que se conjugan en algún momento. Son personas denominadas 2.0. Ni para "allí" ni para "aquí".
Personas en el limbo que viven 2 momentos diferentes en el día. Uno cuando están en casa y otro cuando están fuera. Se cambian palabras, acentos, conductas, miradas... Necesario si pretendes tener una vida menos problemática a la hora de convivir con tu familia dentro y con tus amigos y la gente fuera. Eso sí, agota mucho tener que apagar parte de tu cerebro, y encender otro. Pero es necesario.

Durante 12 años viví rodeado de gente con problemas. Mucha bajaba la cabeza y se resignaba. Gente sin apenas recursos económicos suficientes como para alimentarse razonablemente bien.
Gente que se resignaba con poco atisbo de esperanza. Todo aquello era visto como "normal".
Sí, era normal no tener una casa, no tener comida, no tener un trabajo, no contar apenas con recursos básicos como acceso a servicios médicos o sociales.
Normal hasta hace 6 años, cuando empiezas a despertar y abrir los ojos y a darte cuenta de que aquello, no era "normal". Era inhumano y el claro ejemplo de que este mundo no vale pena, sino por aquellas personas que no tienen NADA, pero que siguen luchando sonreír un día más. Te das cuenta de la cantidad de injusticias que había en frente de tus ojos y que al "diablo" le tenías en casa y no fuera. Recuerdas varias escenas de tu vida, escenas que al recordarlas te duelen y que te marcan.
Vivir cerca de problemas de este tipo es diferente de a cómo lo vives de lejos y mediante un periódico de por medio. Cuando estás cerca de estos problemas, estos problemas tienen cara y nombre, edad y sexo. En un periódico el hambre es hambre y ya está. Nada más.

Gracias en parte a esto, he aprendido a valorar más mi vida y lo que tengo. Es verdad eso de que lo material es material y ya está. Cualquiera de esas personas es más feliz teniendo poco que cualquiera que vive aquí teniendo mucho y yo lo he comprobado.
¿Y TÚ A QUÉ ESPERAS? VALORA TU VIDA.