Él no podía imaginar que despertaría en la nada, y regresaría a la nada. Se estancó en un vacío espacial del cual no saldría nunca. Posó sobre sí mismo su mirada, y se quedó ciego.
Miraba con el corazón, pero se rompió. Escuchaba con la cabeza, y de repente esa cabeza voló con alas prestadas.
¿Cómo sanar? No había solución alguna, simplemente acostarse en la cama, fingir que miraba, dormirse sin más.. y esperar a que aquella realidad que le tocó vivir sólo fuese un simple sueño. Se durmió y no despertó nunca más.