Los pequeños placeres de la vida, no llenan mi vida, pero lo intentan, dan un giro en el espacio, y sin más, ya están conmigo, me acompañan en mi día a día y me regalan sonrisas y gestos compartidos.
La vida es dura y muy dura, pero es vida, y la vida vida es. Luchas, te tropiezas, vuelves a ceder terreno, te pisan los talones y arrancas mordiscos. Piensas en ellos, ellos piensan en ti, es bonito, y si no lo es, algo será.
Envueltos entre sábanas de conocimientos y carencias, tristezas y alegrías.
Es la vida, y la estás viviendo. Tu allá, yo aquí, separados, pero viviendo. Gracias.